Descripción:
El consumo de botanas en México se ha incrementado en los últimos años como
resultado de los cambios en los hábitos alimentarios de la población, la cual prefiere
productos de fácil acceso, que satisfagan una necesidad inmediata y resulten
sensorialmente atractivos. La creciente demanda de botanas de segunda generación ha
impulsado el desarrollo de investigaciones orientadas al uso de ingredientes que aporten
valor nutricional y funcional, de modo que estos productos no solo cumplan la función de
aperitivo, sino que también generen un efecto benéfico en el organismo del consumidor.
El maíz es el ingrediente más utilizado en la elaboración de botanas extruidas,
debido a su alto contenido de almidón, el cual es responsable de la gelatinización de la
masa y de la expansión del producto durante el proceso de extrusión. No obstante, es
posible incorporar otros ingredientes que complementen su perfil nutricional. Tal es el
caso del amaranto, el cual constituye una buena fuente de proteínas y aminoácidos
esenciales, como la lisina, aminoácido limitante en el maíz.
Asimismo, pueden añadirse ingredientes funcionales con el fin de otorgar un valor
nutracéutico al producto y mejorar sus características sensoriales, particularmente el
color, como ocurre con el polvo de cúrcuma. Por otra parte, el uso de maíces
pigmentados, como el maíz rojo, en la elaboración de botanas extruidas aporta
propiedades nutracéuticas al producto final, debido a la presencia de antocianinas
localizadas en el pericarpio del grano.
Sin embargo, se sabe que las antocianinas y los compuestos fenólicos son
sensibles a las altas temperaturas, por lo que resulta importante evaluar el efecto de las
condiciones del proceso sobre su estabilidad. En este sentido, la presente investigación
evaluó el efecto de la temperatura y de la concentración de amaranto sobre las
características fisicoquímicas y funcionales de un producto extruido.