Descripción:
Introducción: los recién nacidos prematuros presentan inmadurez neurológica y fisiológica que dificulta la coordinación de la succión, deglución y respiración, lo que representa un desafío para el establecimiento de una alimentación oral segura y eficaz, ante esta situación, se han desarrollado diversas técnicas de alimentación alternativas, como vaso, jeringa, dedo-sonda y biberón, sin embargo, existe variabilidad en su aplicación clínica y limitada estandarización en el cuidado de enfermería neonatal.
Objetivo: comparar la evidencia científica disponible sobre la efectividad clínica de las técnicas de alimentación dedo-sonda, jeringa, vaso y biberón en recién nacidos prematuros hospitalizados en unidades de cuidados intensivos neonatales.
Metodología: se realizó una revisión sistemática siguiendo las recomendaciones PRISMA. La búsqueda fue en PubMed, Scopus y Google Scholar, incluyendo artículos publicados entre 2014 y 2026, se aplicaron criterios de inclusión y exclusión previamente establecidos, obteniéndose finalmente 11 estudios con adecuada calidad metodológica evaluada mediante el modelo Joanna Briggs Institute.
Resultados: de los estudios seleccionados, se analizaron 1311 recién nacidos prematuros, no se identificaron diferencias estadísticamente significativas entre las técnicas respecto a edad gestacional, peso inicial, peso final, estancia hospitalaria ni transición hacia la lactancia materna (p > 0.05). Sin embargo, la técnica dedo-sonda mostro una ganancia de peso diaria significativamente superior en comparación con el biberón (p = 0.038), mientras que la alimentación con vaso presentó una tendencia favorable frente al biberón (p = 0.093). El análisis de correlación evidencio asociaciones significativas entre edad gestacional, peso inicial, ganancia ponderal y transición hacia la lactancia materna.
Conclusiones: las técnicas alternativas de alimentación constituyen estrategias seguras y efectivas para favorecer la alimentación oral en recién nacidos prematuros, aunque no se identifico una técnica universalmente superior, la evidencia mostro resultados favorables para dedo-sonda, vaso y jeringa, particularmente en variables relacionadas con ganancia ponderal y transición a la lactancia materna. La selección de la técnica debe individualizarse de acuerdo con las características clínicas de cada neonato.