Descripción:
El procesamiento de estímulos socioemocionales complejos es fundamental para que el ser humano adecue su comportamiento a las demandas del entorno social. Una de las habilidades centrales para lograrlo es la empatía, entendida como la capacidad de sentir y comprender las emociones de los demás. lo que se ha relacionado con conductas prosociales. El déficit en el reconocimiento de emociones en ambientes complejos podría deberse a deficiencias en señalización del sistema nervioso o a un déficit en la interpretación de estas señales. El objetivo del presente estudio fue identificar si existen diferencias en las respuestas fisiológicas y en el reconocimiento emocional entre jóvenes adultos con diferente nivel de empatía. Para ello, se evaluaron a 60 jóvenes adultos (M= 20. 95, DE= 3.45), 40 mujeres y 20 hombres, clasificados por su nivel de empatía con base en el IRI. Los participantes observaron cuatro bloques de videos con contenido socioemocional (alegría, enojo, tristeza y miedo) mientras se registraban dos indicadores psicofisiológicos: la conductancia de la piel (SCL) y la variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV). La interacción entre emoción y grupo no fue significativa p=.064, por lo que el patrón de cambio emocional es similar entre grupos de alta y baja empatía. Además, en el grupo de baja empatía se encontró un incremento del LF/HF ratio en comparación con su línea base, lo cual indica un tono vagal menos robusto y una menor integración de la Red Autonómica Central con el sistema nervioso autónomo en comparación con los sujetos de alta empatía