Descripción:
El Congreso de la Unión expidió y aprobó el Código Nacional de Procedimientos
Civiles y Familiares, se trata de un ordenamiento jurídico a nivel federal que fue
publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 07 de junio de 2023.
Este código cuenta con una vacatio legis, es decir, se establece una vigencia para
que todas las entidades federativas puedan adoptar gradualmente sus
disposiciones convenidas, extendiéndose esta fecha límite hasta el 01 de abril del
2027, de acuerdo con su artículo transitorio segundo (Cámara de Diputados del H.
Congreso de la Unión, 2023)
La mencionada norma tiene como objetivo principal regular y unificar los
procedimientos en las materias civil y familiar en México, promoviendo
primordialmente la oralidad, implementando la justicia digital y la protección de los
derechos humanos de todas y cada una de las personas, debido al ámbito de su
aplicación, implica un mayor número de asuntos en cuanto se refiere a la materia
civil y familiar conjuntamente.
Al momento en que cada entidad federativa adopte este código, se abrogarán
los códigos procesales Estatales y el Código Federal de Procedimientos Civiles que
prevalecen hasta el momento, convirtiéndose en una de las leyes más importantes
para la República Mexicana, a su vez establecerá un marco normativo unificado
para toda la nación, sin dejar de lado las adversidades que se tienen que enfrentar
y buscando su pronta resolución, conforme el Estado de Hidalgo anuncie su
adaptación permitida, como se mencionó en líneas anteriores, a más tardar el
primero de abril del año 2027.
Además de analizar los retos y adversidades que enfrentaremos con este
código, se desarrolla un apartado sobre las diferencias que existen entre el juicio
escrito y el juicio oral, profundizando en los aspectos positivos de la palabra hablada
que nos ofrece esta reforma. Además, se destaca la importancia del principio de
oralidad como punto de partida para modernizar y transformar el sistema de justicia
actual.
Un apartado relevante de este trabajo aborda la realidad que deben enfrentar
el Estado de Hidalgo y todas las demás entidades federativas con el nuevo
ordenamiento al demandar retos para su implementación exitosa como la falta de
infraestructura, presupuesto, capacitación y tecnología. Sin embargo, los beneficios
que nos ofrece el nuevo código supera ampliamente los retos, que en lugar de
considerarse como adversidades se deben contemplar como áreas de oportunidad
para que la aplicación de la norma se equipare con los estándares internacionales
que garantice el acceso real, equitativo y efectivo a la justicia cotidiana.
Como puntos clave, se analiza el uso supletorio con el que interactuará esta
norma en relación con otras leyes, convirtiéndose en la norma principal para el
apoyo de los demás ordenamientos del país, así como el funcionamiento de los
procedimientos bajo el nuevo código en la rama civil y familiar, así como un capítulo
correspondiente a la justicia digital que simplifica el trámite de demanda, admisión
o prevención, emplazamiento, contestación, etapa probatoria y sentencia.
Finalmente, el hecho de implementar una nueva ley que unifique las ramas
civil y familiar, no es solo una opción, sino una necesidad jurídica, social y humana,
tras más de 140 años bajo el mismo régimen jurídico sin cambios profundos, se
dejan atrás las costumbres arraigadas y la justicia cotidiana deja de ser un privilegio
para convertirse en un derecho humano fundamental.