Descripción:
La tecnología más avanzada del siglo XXI reproduce el arquetipo más antiguo de subordinación: los asistentes virtuales basados en inteligencia artificial –Siri, Alexa, Cortana, el asistente de Google– han sido diseñados con nombres, voces, “actitudes” de servicio y respuestas programadas que reproducen atributos históricamente asociados a lo femenino. Esta investigación responde a la pregunta: ¿de qué manera esa feminización constituye una continuación de la división sexual del trabajo en el capitalismo contemporáneo? Para ello articula dos coordenadas teórico conceptuales: la división sexual del trabajo desde los feminismos marxistas –en particular Lerner (1986) y Federici (2010)– que permite comprender la feminización como continuación de un proceso histórico de devaluación del trabajo asignado a las mujeres; y el capitalismo de vigilancia (Zuboff, 2019) que permite comprender cómo ese proceso es funcional a la lógica de acumulación capitalista actual. Metodológicamente, la investigación sigue un enfoque teórico y documental a través de una revisión crítica de la literatura de 12 fuentes académicas publicadas entre 2016 y 2025, seleccionadas según criterios de pertinencia con la pregunta de investigación, relevancia en el campo y diversidad metodológica. Los hallazgos demuestran que la feminización de los asistentes virtuales es resultado de una ideología patriarcal, una genealogía laboral y una lógica económica que la hace rentable: un dispositivo de vigilancia percibido como femenino penetra en la esfera de la reproducción social con más facilidad porque el capitalismo patriarcal ha exigido históricamente a las mujeres los mismos atributos que ahora programa en los asistentes virtuales.