Descripción:
El mundo vive un proceso de cambio acelerado y de competitividad global en una economía cada vez más liberal, marco que hace necesario un cambio total de enfoque en la gestión de las organizaciones. En esta etapa de cambios, no se concibe la existencia de empresas que no se preocupen por conseguir productos y/o servicios de calidad buscando elevar índices de productividad y lograr mayor eficiencia.
Y para ello hay que tomar en cuenta que hoy el mundo, en su conjunto, tiene la imperiosa necesidad de mejorar día a día. La pobreza y las hambrunas no tienen su razón de ser más que por la falta de ética de los gobernantes y líderes mundiales, pues no es necesario utilizar costosas tecnologías, ni sistemas complejos de administración para implementar métodos que permitan mejorar de forma continua los niveles de eficiencia y efectividad en el uso de los recursos.
Las herramientas de clase mundial no sólo deben ser comprendidas por los empresarios y trabajadores, sino también por los gobernantes, educadores, estudiantes y formadores de opinión, en un mundo de rápidos cambios y transformaciones, tecnológicas, culturales, políticas y sociales, no poner el máximo esfuerzo en adaptarse rápidamente a ellas constituye una actitud que podría catalogarse incomprensible.
La primer gran conmoción económica tuvo lugar en 1973 cuando luego de un período muy extenso el precio del petróleo sufrió una estrepitosa subida que hizo poner en jaque a las economías occidentales, basadas ellas en una amplia utilización del petróleo como insumo para la producción de energía. Dentro de ese marco salieron triunfantes las empresas más flexibles al cambio y con mayor capacidad y velocidad de adaptación. El Empowerment hace más fácil el trance de cambio de las empresas aplicando sus nuevos lineamientos de que los gerentes deleguen autoridad a sus empleados, proporcionándoles información y lo que se espera de ellos para cumplir con el objetivo de la empresa, cambiando su cultura tendrán la oportunidad de seguir en el mercado.