Descripción:
La dieta mexicana se compone básicamente de maíz, fríjol y chile, siendo este último un componente emblemático de la gastronomía nacional. El chile se caracteriza por presentar un sabor picante, propiedad atribuida a la presencia de la capsaicina (CAP). En los últimos años se han estudiado los efectos de la capsaicina en el organismo y recientemente se le ha atribuido capacidades quimiopreventivas.