Descripción:
La obesidad es un problema importante de salud pública mundial. Una de las alteraciones metabólicas asociada a este padecimiento es la dislipidemia, misma que es altamente aterogénica. Su evolución puede llegar a enfermedades cardiovasculares que es de las principales causa de mortalidad en nuestro país. OBJETIVO: Evaluar el efecto de la administración de soya en combinación con un plan de alimentación en pacientes obesos con hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia para disminuir las concentraciones de colesterol y triglicéridos. MATERIAL Y METODOS: El estudio fue experimental, comparativo, longitudinal, prospectivo y se trata de un ensayo clínico controlado aleatorizado. Donde se estudiaron 42 pacientes 32 mujeres y 10 hombres con obesidad, se subdividieron en grupos, con la finalidad de administrar 2 diferentes tratamientos, con una duración de 3 meses. El primer tratamiento se aplicó al grupo experimental, que consistió en proporcionar un plan de alimentación bajo en grasa saturada con menos de 30 g de colesterol, en base a una evaluación nutricional previa y la administración de 250 mL leche de soya 2 veces al día. Al grupo control únicamente se le proporcionó su plan de alimentación siguiendo la misma metodología empleada que para el grupo experimental. ANÁLISIS: se evaluaron antes y después los niveles de Colesterol y Triglicéridos en sangre y de esa manera verificar el efecto que la leche de soya ejerció sobre estos parámetros. RESULTADOS: La leche de soya disminuye significativamente (p< 0.001) los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre ya que los pacientes que tomaron leche de soya tuvieron una disminución en colesterol y triglicéridos de 47.62 ml/dl, y 95.14 mg/dl respectivamente contra 15.33 mg/ld de colesterol y 45.9 ml/dl de triglicéridos en pacientes que solo llevaron el plan de alimentación. En cuanto a datos antropométricos para ambos tratamientos, hubo una disminución significativa (p < 0.001). CONCLUSIONES: Se concluye que el consumo de 250 mL leche de soya en combinación con un plan de alimentación bajo en grasas saturadas contribuyen a disminuir significativamente los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, por lo tanto a prevenir enfermedades cardiovasculares.