Descripción:
La presente investigación tuvo como objetivo general proponer una guía clínica actualizada sobre los protocolos terapéuticos de los quistes maxilofaciales, mediante el análisis y sistematización de la literatura científica reciente bajo las normas de la 5.ª edición de la OMS (2022). El estudio se enmarcó en un diseño documental con enfoque descriptivo-analítico, utilizando una metodología de búsqueda heurística en bases de datos de alto impacto como PubMed, Scielo y ScienceDirect, con un marco temporal de los últimos cinco años para las evidencias principales.
El problema identificado fue la notable variabilidad en la toma de decisiones clínicas y la brecha existente entre la evidencia científica y la práctica hospitalaria, especialmente en el paciente pediátrico. A través de la elaboración de matrices comparativas, se analizaron variables críticas como la tasa de éxito, la recurrencia y la morbilidad de diversos abordajes, desde técnicas mínimamente invasivas (marsupialización y descompresión) hasta procedimientos radicales (enucleación, curetaje y resección).
Los resultados de la síntesis analítica revelaron que, en la población infantil, la descompresión constituye el estándar de oro para lesiones de gran tamaño, al favorecer la regeneración ósea y la erupción de dientes permanentes. Por el contrario, para entidades de mayor agresividad biológica, como el queratoquiste odontogénico y el quiste odontogénico glandular, la evidencia sustenta el uso de adyuvantes mecánicos y químicos para mitigar las altas tasas de recidiva. Asimismo, se destacó la relevancia de la Tomografía Computarizada de Haz Cónico (CBCT) como herramienta de planificación quirúrgica de precisión.
Como producto final, se diseñó una Guía Clínica Práctica que integra un algoritmo de decisión simplificado. Este instrumento permite al cirujano dentista seleccionar el protocolo más adecuado basado en el tamaño de la lesión, la edad del paciente y el diagnóstico histopatológico. Se concluye que la estandarización de estos procesos, fundamentada en la evidencia más actual, es esencial para optimizar los tiempos quirúrgicos, reducir complicaciones y mejorar la seguridad del paciente en el ámbito maxilofacial.
La presente investigación tuvo como objetivo general proponer una guía clínica actualizada sobre los protocolos terapéuticos de los quistes maxilofaciales, mediante el análisis y sistematización de la literatura científica reciente bajo las normas de la 5.ª edición de la OMS (2022). El estudio se enmarcó en un diseño documental con enfoque descriptivo-analítico, utilizando una metodología de búsqueda heurística en bases de datos de alto impacto como PubMed, Scielo y ScienceDirect, con un marco temporal de los últimos cinco años para las evidencias principales.
El problema identificado fue la notable variabilidad en la toma de decisiones clínicas y la brecha existente entre la evidencia científica y la práctica hospitalaria, especialmente en el paciente pediátrico. A través de la elaboración de matrices comparativas, se analizaron variables críticas como la tasa de éxito, la recurrencia y la morbilidad de diversos abordajes, desde técnicas mínimamente invasivas (marsupialización y descompresión) hasta procedimientos radicales (enucleación, curetaje y resección).
Los resultados de la síntesis analítica revelaron que, en la población infantil, la descompresión constituye el estándar de oro para lesiones de gran tamaño, al favorecer la regeneración ósea y la erupción de dientes permanentes. Por el contrario, para entidades de mayor agresividad biológica, como el queratoquiste odontogénico y el quiste odontogénico glandular, la evidencia sustenta el uso de adyuvantes mecánicos y químicos para mitigar las altas tasas de recidiva. Asimismo, se destacó la relevancia de la Tomografía Computarizada de Haz Cónico (CBCT) como herramienta de planificación quirúrgica de precisión.
Como producto final, se diseñó una Guía Clínica Práctica que integra un algoritmo de decisión simplificado. Este instrumento permite al cirujano dentista seleccionar el protocolo más adecuado basado en el tamaño de la lesión, la edad del paciente y el diagnóstico histopatológico. Se concluye que la estandarización de estos procesos, fundamentada en la evidencia más actual, es esencial para optimizar los tiempos quirúrgicos, reducir complicaciones y mejorar la seguridad del paciente en el ámbito maxilofacial.