Descripción:
Introducción: la leucemia linfoblástica aguda (LLA) es la neoplasia oncohematológica más frecuente en la infancia y su tratamiento con quimioterapia intensiva se asocia a complicaciones entre ellas infecciosas, en las que destaca la neutropenia febril (NF), la cual es la primera causa de morbi- mortalidad prevenible en dichos pacientes. La estrategia de “Hora dorada” enfatiza la administración de antibióticos en la primera hora intrahospitalaria del paciente. Metodología: se realizó un estudio retrospectivo comparativo mediante la revisión de 622 expedientes electrónicos en el sistema Histoclin del Hospital del Niño DIF Hidalgo (HNFH), en la cual se seleccionaron 205 de episodios de NF en pacientes con LLA entre las dos cohortes 2015 al 2017 previo a la implementación de “Hora dorada” y posterior del 2021 al 2023 posterior a la implementación de “Hora dorada”. Se aplicó estadística descriptiva para caracterizar variables demográficas, clínicas y del manejo de la complicación; así mismo se realizó estadística inferencial (Chi cuadrada) para comparar desenlaces clínicos entre las cohortes, considerando significativo p <0.05. Resultados: la edad promedio fue de 9.6 años (DE ± 4.4), con predominio masculino (53.7%). El riesgo alto fue el más frecuente (77.6%). En la primera cohorte predominaron esquemas quimioterapéuticos BFM95 y en la segunda el SJTXV (92%). Tras la implementación de la “Hora Dorada”, la cobertura antibiótica en la primera hora aumentó del 0% al 100%, se estandarizó el uso de cefalosporina de cuarta generación + aminoglucósido (66.3%), y la toma de hemocultivos se incrementó hasta casi el total de la muestra con 99%. La estancia hospitalaria promedio se redujo de 15 a 10 días, con mayor proporción de casos resueltos en menos de 7 días (p = 0.022). La mortalidad descendió del 7.7% al 2.0%, con diferencia estadísticamente significativa (p = 0.56). Conclusión: la implementación del protocolo “Hora dorada” presenta una necesidad en la atención pediátrica de los eventos de neutropenia febril al permitir un tratamiento oportuno y estandarizado. Estos hallazgos respaldan a la implementación de “Hora dorada” como una intervención replicable y necesaria para mejorar los desenlaces clínicos en la oncología pediátrica en México.