Descripción:
En los últimos años, la obesidad infantil se ha consolidado como un problema de salud pública de creciente preocupación en México y a nivel mundial. Este fenómeno, es el resultado de la combinación de factores biológicos, sociales y ambientales. Representa un factor de riesgo determinante para el desarrollo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares no solo en la vida adulta, cada vez más se desarrollan estas enfermedades en escolares y adolescentes. La detección temprana resulta crucial para prevenir complicaciones futuras, realizar intervenciones de forma oportuna y de esta forma mejorar la calidad de vida de los niños y adolescentes.
Con el objetivo de conocer el panorama local de esta problemática, se realizó el presente trabajo en el Hospital del Niño DIF Hidalgo, enfocado en determinar la prevalencia de sobrepeso y obesidad en pacientes escolares y adolescentes que asistieron a la consulta externa de pediatría entre enero y junio de 2024. Se trató de una investigación transversal, retrospectiva y descriptiva, en la que se analizaron 1501 expedientes clínicos de pacientes de entre 6 y 18 años de edad. Se tomaron en cuenta variables como edad, género, índice de masa corporal (IMC), municipio de procedencia y nivel socioeconómico.
Los resultados revelaron una prevalencia de obesidad del 18.7% y de sobrepeso del 10.7%, cifras que reflejan la magnitud del problema de salud pública. La obesidad fue más frecuente en varones (19.5%) que en mujeres (17.6%), y la edad con mayor afectación fue en escolares de 7 años. Más de la mitad de los pacientes (56.5%) pertenecía a un nivel socioeconómico bajo, grupo que presentó también la mayor prevalencia de obesidad. Sin embargo, se detectó una atención limitada preocupante, debido a que solo el 35% de los casos contaba con un diagnóstico formal registrado en el expediente y apenas el 22% fue referido al servicio de nutrición, para su manejo.
Las cifras son comparables con las reportadas a nivel nacional. Estos hallazgos ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer los protocolos de atención clínica para la detección y manejo de la obesidad infantil, ya que se observa la detección insuficiente, la falta de seguimiento y referencia, evidencian una oportunidad importante de mejora. En este sentido, se recomienda implementar programas de tamizaje sistemático, fomentar la educación nutricional desde el entorno escolar y promover un abordaje multidisciplinario que permita brindar una atención integral y oportuna a los pacientes pediátricos que enfrentan esta condición.