Descripción:
La seguridad de la vía aérea durante la anestesia general es el principal objetivo
del anestesiólogo, ya que el paciente se encuentra en un estado de inconsciencia, con
abolición completa de los reflejos protectores de la vía aérea, así como relajación
muscular, es por ello que se han creado diversos dispositivos para el mantenimiento de
la misma.
Existen diversos dispositivos, el que goza de mayor popularidad, el tubo
endotraqueal, con el cual se ha demostrado que se tiene una seguridad de la vía aérea
en el 100% de los pacientes en los que se utiliza, siempre y cuando este en un correcto
alojamiento. Existen otros dispositivos, los llamados supra glóticos, los cuales no se
alojan en la tráquea, sino que quedan adosados en el borde superior del cartílago
cricoides, con los cuales se ha demostrado que tienen amplio margen de seguridad,
aunque tienen el inconveniente de que no puede usarse por más de 60-80 minutos por
el riesgo de isquemia del tejido en el que se adosa, ya que para su adecuado
alojamiento es necesario insuflar hasta 20cc de aire en el globo de los mismos para
tener un adecuado sellado y un adecuado flujo de aire en la ventilación.
Actualmente existe un dispositivo llamado tubo laríngeo, cuyo uso no ha sido
ampliamente difundido por tener pocos años de haber sido creado.
Su fácil inserción y tiempo mínimo para su adecuado funcionamiento, ha hecho de este dispositivo una herramienta opcional en pacientes con vía aérea difícil, y practicidad en el personal
médico o paramédico que no tiene un adecuado entrenamiento en el manejo de la vía
aérea, así como procedimientos cortos que requieren de anestesia general con
adecuado mantenimiento de la permeabilidad de la vía aérea.
Se espera encontrar dentro de los resultados, la aparición de dolor laríngeo y
dificultad para deglutir, los cuales según algunos estudios realizados con mascarilla
laríngea se han presentado en porcentajes bajos, 44% de dolor laríngeo a las 2 horas
de su retiro, y dificultad para deglutir en un 25% a las 24 horas.