Descripción:
Antecedentes. Las enfermedades hepáticas crónicas en México son motivo de una alta
tasa de mortalidad, siendo su principal complicación la hipertensión portal, manifestada
por una de sus principales complicaciones (várices esofágicas), por lo que el uso de
instrumentos diagnósticos no invasivos es de gran importancia para mejorar el pronóstico
de estos pacientes.
Objetivo. Determinar la relación entre el tamaño de las varices esofágicas obtenido por
el Índice plaqueta bazo con el estudio endoscópico de acuerdo al grado de varices
esofágicas de Baveno en pacientes con hepatopatía crónica en sus diferentes estadios
según la clasificación de Child Pugh y sangrado de tubo digestivo alto atendidos en el
Hospital General de Pachuca en el servicio de medicina interna de enero 2022 a
diciembre 2024.
Materiales y métodos.
Estudio transversal, analítico y retrospectivo que revisó expedientes de pacientes con
hepatopatía crónica (clasificada por Child-Pugh) y sangrado digestivo alto. Los datos se
recopilaron entre enero de 2022 y diciembre de 2024 Se calculó un índice dividiendo el
conteo plaquetario entre la longitud del bazo. Este índice se interpretó así: varices
esofágicas pequeñas: índice > 0.700, Varices esofágicas grandes: índice < 0.700, Sin
varices: índice > 0.909 El análisis estadístico incluyó la prueba de chi-cuadrada para
correlación, además de las pruebas de asociación Tau b, Lambda y C de Pearson, según
la naturaleza de las variables (nominal/ordinal).
Resultados: se analizaron 106 expedientes de pacientes con diagnóstico de hepatopatía
crónica y sangrado de tubo digestivo alto en donde se encontró mayor prevalencia a los
49 años. El más afectado fue el masculino con el 73.6%, el 71.7% presentaba
hipertensión portal, el 38.7% tuvo plaquetas de entre 50-99 u/L, el 72.6% tenía medidas
el bazo > 11 cm, el 38.7% tuvo varices grado 3 y el 41.5% eran clase C de Child Pugh
Conclusión: el índice plaqueta-bazo demostró un alto poder predictivo en la detección
de varices esofágicas, con resultados muy cercanos al estándar endoscópico. Se
propone su uso como prueba de cribado inicial, reservando la endoscopia para
confirmación diagnóstica, seguimiento y clasificación detallada de la severidad de las
varices.