Descripción:
Antecedentes. Las infecciones asociadas a la atención a la salud, como infecciones del tracto urinario, tracto respiratorio, sistema vascular, en piel y tejidos blandos, por
mencionar las más comunes tienen mayor riesgo de presentarse en los pacientes hospitalizados que presentan hiperglicemia, siendo ésta detectable al medir estos valores a través de diferentes métodos, y así evitar situaciones como es la estancia hospitalaria prolongada, la mortalidad y la morbilidad, así como afectar la resistencia bacteriana y su eficacia o falla terapéutica. Objetivo. Determinar asociación entre la presencia de infecciones asociadas a la atención a la salud, la mortalidad, las comorbilidades y la respuesta al tratamiento antibiótico, con base en el nivel de glicemia, en pacientes hospitalizados en el Servicio de Medicina Interna, del Hospital General Pachuca durante el periodo de enero a diciembre 2024. Materiales y métodos. Se llevó a cabo un estudio transversal, analítico y retrolectivo. Resultados: el presente estudio analizó a 155 pacientes hospitalizados con infecciones asociadas a la atención a la salud, con una edad
promedio de 57.93 años y una media de glucosa sérica de 155.53 mg/dL. Se observó una ligera predominancia de pacientes del sexo masculino (52.9%) y una estancia hospitalaria promedio de 14.87 días. Las infecciones más frecuentes estuvieron relacionadas con el uso de catéteres (51.16%), seguidas por infecciones pulmonares, de tejidos blandos y urinarias. La tasa de resolución clínica fue alta (96.8%), aunque casi la mitad de los pacientes requirió el uso de más de dos antibióticos. La mortalidad observada fue baja (3%). Al evaluar la relación entre niveles de glucosa agrupados (≤140 vs. ≥141 mg/dL) y comorbilidades, se encontró una asociación estadísticamente significativa entre hiperglucemia y obesidad (p < 0.001), así como con la presencia de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) (p = 0.023). Conclusiones: Se encontró una asociación estadísticamente significativa entre hiperglucemia y obesidad, así como entre hiperglucemia y EPOC, lo que identifica perfiles clínicos de riesgo metabólico claramente relacionados con niveles elevados de glucosa. Ninguno de los otros factores analizados mostró significancia estadística.