Descripción:
El estudio evaluó la importancia del sistema tradicional de cultivo de maíz (Zea mays L.) en Almoloya, Hidalgo, mediante la caracterización de sus prácticas agrícolas, el análisis de variables de crecimiento y la percepción comunitaria. El cultivo se estableció con semillas criollas sembradas por el método tradicional conocido como chorrillo continuo en 1,777.95 m² bajo condiciones de temporal y manejo manual; el 80% del terreno recibió una aplicación única de 100 kg de urea. A los 125 días se evaluaron altura, diámetro del tallo, entrenudos, número de mazorcas, carreras por mazorca y granos por hilera en plantas con y sin fertilización. La urea mostró efectos altamente positivos en todas las variables: incrementó el diámetro del tallo en 48%, el número de mazorcas en 150%, los entrenudos en 20% y las carreras por mazorca en 160%. La altura aumentó 168% y los granos por hilera pasaron de 13 a 32, un incremento del 146%. Estos resultados evidencian el papel clave del nitrógeno en el crecimiento y rendimiento del cultivo. Los análisis de suelo y tejido indicaron un terreno fértil, pero con deficiencias de nitrógeno y algunos micronutrientes, lo cual explica la marcada respuesta a la fertilización. En el componente social, el 89.5% de los 152 encuestados mantiene relación con el cultivo tradicional y la mayoría cultiva maíz criollo. Predominan prácticas como siembra en temporal y asociación de cultivos, transmitidas principalmente por la familia. Además, el 90.1% considera importante conservar estas prácticas y el 88.7% valora preservar las semillas nativas, destacando como principales beneficios la preservación cultural y la calidad alimentaria. En conclusión, aunque el sistema tradicional conserva valores culturales y variedades nativas, su productividad puede verse limitada por la baja disponibilidad de nutrientes, por lo que se sugiere complementar el manejo con una fertilización racional que mantenga su sustentabilidad.