Descripción:
El diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno de la infección neonatal temprana (INIT) son esenciales para prevenir complicaciones potencialmente mortales. La presentación clínica sutil e inespecífica y los valores predictivos bajos de los biomarcadores complican el diagnóstico precoz. Esta incertidumbre comúnmente da como resultado un tratamiento empírico innecesario y prolongado.