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Campo DC Valor Lengua/Idioma
dc.contributor.authorRíos Argüelles, Noé-
dc.date.accessioned2026-03-09T18:46:41Z-
dc.date.available2026-03-09T18:46:41Z-
dc.date.issued2026-01-19-
dc.identifier.govdocDRC AGR .16808 2026-
dc.identifier.otherATD1604-
dc.identifier.urihttp://dgsa.uaeh.edu.mx:8080/bibliotecadigital/handle/231104/7588-
dc.descriptionEn México la apicultura es una de las actividades de mayor relevancia por el impacto que tiene en el desarrollo sostenible. En muchas comunidades del país la apicultura representa una fuente de ingresos, alimento y mejoras para el medio ambiente. Generalmente esta actividad se asocia únicamente con producción de miel, polen, jalea real, propóleos, no obstante, las abejas son fundamentales para un equilibrio del medio ambiente ya que propician la polinización cruzada con lo que se genera oxígeno, además, aumentan el rendimiento en los cultivos, lo que favorece un incremento en alimentos de origen vegetal, materia prima textil, e insumos agropecuarios. En México, cerca de 48 mil personas se dedican a la apicultura; en la última década se reportó una producción anual de miel de 59 mil toneladas (t) y en 2023, México ocupó el séptimo lugar en producción de miel a nivel mundial con 58 mil 33 t, siendo Yucatán, Campeche, Jalisco y Chiapas los estados con mayor producción, generando más del 40% de la producción de miel del país. En Hidalgo, para el 2017 se tenía un inventario estatal de 25,281 colmenas, con una producción de 1,380 t de miel, con un valor en el mercado de 61.1 millones de pesos. La entidad cuenta con 675 productores y cerca de 36,676 colmenas que generan una producción anual de más de 300 t de miel al año, siendo la zona de la huasteca hidalguense la principal productora de miel a nivel estatal. Las dos especies de abejas más importantes para la apicultura son la abeja melífera occidental, Apis mellifera, y la abeja melífera oriental, Apis cerana. Son insectos sociales que viven en colmenas compuestas por una reina, varias obreras (todas hembras) y unos pocos zánganos. Las abejas al igual que todos los animales son susceptibles a enfermedades bacterianas, virales y parasitarias, las cuales afectan de manera importante la producción de miel y subproductos. Una de las enfermedades de las abejas más importantes en México es la Varroasis, causada por Varroa destructor, ectoparásito de las abejas adultas y de sus crías que se alimentan de su hemolinfa, este comportamiento provoca un acortamiento de la duración de vida de estos insectos y un debilitamiento general de la colmena que conlleva a la muerte, los signos clínicos más notables que delatan la presencia de la patología, se manifiestan en una etapa avanzada; entre ellos se encuentran: alteraciones morfológicas de los adultos parasitados (alas vestigiales y deformadas, abdomen corto, tamaño corporal empequeñecido) la presencia del ácaro es visible a simple vista sobre los individuos adultos, afectando desde su etapa larvaria. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), ha implementado diversas acciones conforme la NOM-001-ZOO-1994, Campaña Nacional contra la Varroasis de las abejas, por medio de esta norma se realizan diagnósticos oportunos para conocer los niveles de infestación y tratamientos alternativos adecuados, se hace difusión y se capacita de manera continua a los apicultores y técnicos profesionales en el ramo. Los tratamientos más utilizados para esta enfermedad, que se consideran menos dañinos es el timol y el fluvalinato, debido a su alta eficiencia y fácil aplicación en las colmenas, sin embargo, el uso inadecuado o indiscriminado de estos acaricidas, han provocado que el ácaro desarrolle resistencia además de que estos productos químicos pueden contaminar la miel y la cera, dejando residuos que pueden afectar la salud de los consumidores, además de representar un aumento en los costos de producción. Por lo anterior, se ha establecido que el uso de productos naturales puede ser una estrategia de control integrado, el método de defensa de las plantas ante plagas y agentes patógenos se basa en la producción de compuestos con actividad antimicrobiana, un ejemplo de ello es el timol que proviene de la planta Thymus vulgaris se ha convertido en un tratamiento acaricida de alta eficacia en contra de V. destructor por los compuestos fenólicos que este posee, reflejando una sinergia entre combinaciones de aceites esenciales a base de eucalipto, menta y alcanfor, con resultados superiores al 90 % de mortalidad de ácaros. Lo anterior se debe a que por un lado, los aceites esenciales, obtenidos por extracción a través de corriente de vapor (destilación), de cualquier parte de una planta: hojas, flores, tallos, semillas o raíces, son productos naturales, líquidos volátiles, de agradable aroma, ópticamente activos, con punto de ebullición de 150 a 300 °C que se alteran fácilmente bajo la acción de la luz; y por otro, los hidrolatos, que son el residuo acuoso de la obtención de aceites esenciales, con propiedades terapéuticas similares, aunque en menor proporción, el mecanismo de acción terapéutica de los hidrolatos en varios estudios se ha demostrado que los obtenidos a partir de tomillo, albahaca, clavo, poseen propiedades antibacterianas y anti fúngicas, relacionadas con la inhibición y bloqueo de la síntesis de algunos componentes indispensables para los microorganismos, o bien evitan la fijación y colonización de virus en las células. Por lo anterior, existen una gama de plantas con actividad biológica, que, aunque en diferentes estudios se han utilizado en forma de extractos acuosos o a través de solventes polares o no polares, un ejemplo de ello son el orégano (Origanum vulgare Labiatae), planta aromática con actividad antioxidante, antimicrobiano, antiparasitario, estrogénico, insecticida y antigenotóxica; el Acahual (Tithonia diversifolia) es una planta herbácea y arbustiva robusta que muestra gran plasticidad ecológica, capaz de adaptarse a diversas condiciones, con actividad biológica capaz de bio-acumularse; la ruda (Ruta graveolens) es reconocida por sus propiedades antimicrobianas y antioxidantes, debido a que tiene alto contenido de metabolitos secundarios, como cumarinas, alcaloides, aceites volátiles, flavonoides y ácidos fenólicos, los cuales son responsables de diversos efectos biológicos y Dalbergia palo-escrito de la cual se ha reportado que contiene flavonoies y esquiterpernos, con actividad antioxidante, antibacteriana y anti-inflamatoria.es_ES
dc.language.isoeses_ES
dc.publisherICAp-BD-UAEHes_ES
dc.subjectVarroaes_ES
dc.subjectAbejases_ES
dc.subjectHidrolatoses_ES
dc.subjectControles_ES
dc.subjectApiculturaes_ES
dc.subjectCiencias Agropecuarias.es_ES
dc.titleEstudio sobre Varroa destructor: prevalencia y alternativas naturales para su combate.es_ES
dc.title.alternativeCiencias Agropecuarias.es_ES
dc.typeTesises_ES
Aparece en las colecciones: Tesis de Doctorado

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